Algunas fotografías captan una escena.Otras capturan un recuerdo. Esta foto fue tomada hace muchos años durante uno de esos mágicos días de invierno en Central Park, cuando Nueva York se transforma en algo casi irreal. La nieve acababa de caer, cubriendo el suelo y las ramas de los árboles con suaves capas blancas. El aire era fresco, la luz cálida y todo el parque parecía tranquilo y silencioso. Mientras caminaba por el parque con mi cámara, me fijé en uno de los clásicos carruajes tirados por caballos que se movía lentamente por el sendero nevado. El carruaje blanco, el caballo gris, el conductor vestido con ropa oscura de invierno… todo parecía de otra época. El contraste entre la nieve, los árboles y el elegante carruaje me llamó inmediatamente la atención. Levanté mi cámara profesional y extendí el brazo todo lo que pude para encuadrar el momento exactamente como quería. Quería que el caballo, el carruaje, los árboles y el ambiente invernal estuvieran todos en el mismo encuadre. Click Ese momento quedó capturado para siempre. Pero la parte divertida de la historia ocurrió justo después. Como bien saben los fotógrafos, a veces damos un paso atrás para ver mejor la composición […]
Chrysler Esta foto mira directamente hacia arriba entre los altos edificios de Manhattan, Nueva York. El edificio Chrysler brilla con una luz dorada, y su reflejo en el edificio de vidrio junto a él hace que la vista sea aún más impresionante. El cielo, con sus nubes esponjosas y su azul profundo, contrasta perfectamente con todo el acero y el cristal. Es uno de esos momentos que te hacen detenerte y mirar hacia arriba: simple, audaz y hermoso.