Estas historias personales de viajes siempre han sido una parte importante de mi vida. He tenido la oportunidad de conocer distintos lugares alrededor del mundo — algunos por trabajo, otros por vacaciones, y otros simplemente por las vueltas inesperadas que da la vida. He visitado países que me dejaron sin palabras, ciudades que todavía extraño y aeropuertos donde solo pasé unas cuantas horas, pero de los que igual me llevé una historia. He probado comidas que nunca imaginé probar, escuchado idiomas que no entendía, conocido personas completamente distintas a mí y aprendido que cada cultura tiene su propia manera de ver la vida. Algunos lugares los viví profundamente. Otros apenas los rocé durante una escala. Pero todos, de una manera u otra, dejaron algo en mí. Después de mudarme de Perú, pasé más de dos décadas viviendo en Nueva York, con muchos viajes en el camino. Con el tiempo, me di cuenta de que no quería guardar todas esas historias solamente en fotografías o perdidas en algún lugar de mi teléfono. Quería escribirlas. Este blog nació de ese sentimiento. De los lugares que me fueron formando. De las historias inesperadas. De las personas. De la comida. De los momentos silenciosos […]
En algún momento, dejé de esperar el momento perfecto. El viaje perfecto.El plan perfecto.La compañía perfecta. Comprendí que la vida no es algo para lo que te preparas… Es algo que vives. He viajado sola porque quería ir.No porque no hubiera nadie…sino porque me apetecía ir. He reservado mesas para uno.He salido a pasear sin un plan.He organizado mi casa como si fuera un templo, no para visitas. No es rebeldía.Es una responsabilidad emocional. He aprendido que la soledad no siempre consiste en estar solo.Puedes estar rodeado de gente y sentirte desconectado.Y puedes estar físicamente solo y sentirte completamente en paz. He tenido relaciones largas.He tenido amistades profundas.He vivido capítulos compartidos e individuales.Todo eso forma parte de la vida. Pero lo que verdaderamente me dio fuerza fue esto: Descubrir que puedo sostener mi propia vida. Que puedo viajar aunque no haya nadie disponible para acompañarme.Que puedo vestirme bien aunque no haya ningún evento.Que puedo cocinar bonito aunque la mesa sólo tenga un cubierto.Que puedo comprarme flores sin esperar a que alguien me las traiga. Mi casa es mi centro.Mi cuerpo es mi hogar.Mi vida es mi responsabilidad. No siempre ha sido fácil.No siempre ha sido cómodo.Pero ha sido necesario. Porque […]
Las dunas de Perú son un espectáculo natural impresionante. Ondulan como olas doradas en medio del desierto, especialmente en lugares como Huacachina e Ica, donde el sol las pinta de tonos cálidos al amanecer y al atardecer. Son gigantes tranquilas, moldeadas por el viento, que invitan tanto a la contemplación como a la aventura. Ya sea caminando sobre su cima, deslizándote en sandboard o simplemente admirando el paisaje, las dunas te conectan con la inmensidad y la belleza del desierto peruano.